Departamento de Religión

Comienzo de curso

    

    «De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús.»

De pequeña estatura, firme como una roca en su fe, a Madre Teresa de Calcuta le fue confiada la misión de proclamar la sed de amor de Dios por la humanidad, especialmente por los más pobres entre los pobres. "Dios ama todavía al mundo y nos envía a ti y a mi para que seamos su amor y su compasión por los pobres". Fue un alma llena de la luz de Cristo, inflamada de amor por Él y ardiendo con un único deseo: "saciar su sed de amor y de almas".

Ante el comienzo de un nuevo curso, mirar a personas como el de Teresa del Calcuta puede resultar bastante inspirador. El pasado día 4 de Septiembre, el Papa Francisco la proclamó santa, que es como decir que esta persona es un ejemplo para todos los seguidores de Jesús. Fue una mujer que se entregó de lleno a los más pobres y fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad para servir a los enfermos y abandonados. Hizo del mundo un lugar mejor y la reconocemos por ello.

Ya hay suficiente gente haciendo las cosas mal en el mundo. Muchas veces nos quejamos de ricos insolidarios o de políticos corruptos. Te invito a hacerte una pregunta: ¿Y yo qué? En la parte de mundo que me corresponde (mi casa, mis amigos, mi trabajo que es el estudio), ¿cómo estoy dispuesto a hacer las cosas? 

Hacer las cosas bien contribuye a ser personas más felices y a transformar la realidad que nos rodea hacia algo mejor. ¿No es eso lo que queremos todos? Pues vamos a hacer nuestra parte. Requiere esfuerzo, trabajo, constancia, pero así se alcanzan las metas. ¿Viste los Juegos Olímplicos? Todos los que llegaron allí se esforzaron mucho. Y los que consiguieron medallas, seguro que más. Si quieres alcanzar la meta de este curso, empieza a esforzarte ya. ¡¡Ánimo!!