Departamento de Religión

2017


Hace unas semanas todos decíamos "Feliz Navidad" a diestro y siniestro. Tal vez estemos equivocando el 
No hay texto alternativo automático disponible.sentido de las dos palabras, llamando felicidad a gastar dinero para llenarnos de cosas, y Navidad no sé exactamente a qué (se prohíben belenes en sitios públicos y cosas semejantes como esa carta que circulaba de unas maestras de infantil que prohíben a los padres adornos religiosos para llevar al cole). ¿Feliz Navidad? (Is 55,1-3a).

Estos días toca "Feliz año nuevo". Whatsapp, Facebook, emails… A echar humo con la frasecita. Me gustaría para 2017 desear felicidad auténtica, de la que llena la vida, de la que se esfuerza en construir un mundo mejor para los que nos rodean y para los que están lejos, de la que muchas veces yo también carezco, de la que nos propuso el niño que nació hace una semana. Y me gustaría que fuera nuevo. No los mismos (loables) propósitos de siempre, sino auténtica novedad, de algo que no se estaba viendo antes y ahora se nota (Is 43,19).

No tengo la receta, a ti te toca intentar buscar la tuya. Pero sí te deseo un 2017 que de verdad sea feliz y sea nuevo.